Gran parte de los paisajes más extraordinarios que posee Guilin iluminación al estilo de los conciertos de rock enfocando a las estalagtitas incluida- se hallan bajo tierra en esta cueva (ludiyan) situada unos 5 km al noroeste del centro de la ciudada. En el pasado, la entrada a la cueva se distinguía por los montones de cañas utilizadas por los lugareños para fabricar instumentos musicales; de ahí el nombre.
En el interior, sólo el palacio de cristal del Rey Dragón puede acoger a unas 1000 personas, aunque durante la segunda guerra Mundial albergó a muchas más, cuando la cueva fue utilizada como refugio antiaéreo. A pesar del alto precio de la entrada, merece la pena visitarla. Hay que tomar el autobús desde la estación de trenes o desde Zhongshan Zhonglu hasta la última parada. Otra alternativa es llegar dando unagradable paseo en bicicleta.