Hangzhou, la capital de Zhejiang es uno de los destinos más famosos de China. Se sitúa en el extremo sur de Gran Canal, rodeada por fértiles tierras de cultivo. Su importancia en el marco cultural nacional ha sido centenaria, aunque actualmente no se diferencia en mucho de otras ciudades chinas modernas, cuyo carácter ha sucumbido al desarrollo. Su mayor atractivo es el lago del Oeste (Xihu), una verdadera joya en mitad de una jungla de cemento.
Elogiado por emperadores y venerado por poetas, este lago ha sido una fuente de inspiración artística durante siglos. Sus orillas alineadas por sauces, sus antiguas pagodas y la burma de sus colinas parecen una acuarela china clásica. A pesar del gran número de turistas, es un lugar maravilloso e ineludible, bien a pie o en bicicleta.
Hangzhou es un ciudad con mucho que ofrecer a los visitantes, sus monumentos, su historia, su tradición y sus paisajes; pero ahí no se detiene, la gastronomía en la ciudad también es una oferta ambiciosa y particular, que enamora al viajero desde el primer bocado. El sabor dominado por el estilo dulce y débil, y los platos a base de carnes y los mejores pescados, representan la cara de la oferta tradicional, pero si no basta para convencer el exquisito paladar del visitante, se puede encontrar también muchos establecimientos que ofrecen la mayor variedad de comida internacional, por lo que la comida no será un problema en las vacaciones.