Este templo traducido algo así como templo del retiro del alma, es uno de los principales puntos de interés de Hangzhou. Fue construido en el año 326 d.C. y, debido a las guerras y desastres naturales, ha sido destruido y restaurado no menos de 16 veces.
El camino al templo rodea las faldas del pico Feilai, que supuestamente llegó desde India por arte de magia. Lo más destacado son las tallas budistas diseminadas por las riberas y las laderas de las colinas, unas 470 que datan del s. X al XIV. Las mejores se encuentran en los caminos que siguen el riachuelo del extremo este.