Palacio de Potala es antigua sede del Gobierno tibetano y residencia de invierno de los dalai lamas. Es una construcción inconfundible que toca el cielo. Esta maravilla arquitectónica atemporal se eleva 13 pisos sobre la Marpo Ri, de 130 m de altura, y comprende más de 1000 estancias. Los peregrinos se mueven cansinamente murmurando plegarias de una sala a otra y realizando ofrendas de khatak y mantequilla de yak fundida.
Está documentado desde el s.VII, cuando el rey Songtsen Gampo construyó un palacio en su emplazamiento . El edificio actual se empezó a levantar durante el reinado del quinto dala lama, en 1645, y en él trabajaron brigadas de obreros y artesanos durante más de 50 años. Es tan impresionante que incluso Zhou Enlai envió su propia guardia personal para protegerlo de la Guardia Roja durante la infame Revolucion Cultural.