Shangri-la (Zhongdian), con sus apartados templos y sus paisajes escarpados, es el comienzo del mundo tibetano. Aunque los viajeros han abierto camino a otros pueblos antiguos de la Yunnan septentrional, esta ciudad remota aún se mantiene al margen de las rutas más transitadas.
Se llame Zhongdian, Shangri-la o Cyeltang, ésta es ante todo una ciudad tibetana. El principal motivo para visitarla es conocer su monasterio y hacerse una idea de cómo es Tíbet, si es que no se puede ir allí de verdad. La ciudad es también el último alto en el camino para los viajeros más tenaces que afrontan un duro viaje de cinco a seis días hasta Chengdu a través de las poblaciones tibetanas y el accidentado territorio oriental de Sichuan.
La mejor época para visitar es entre abril y octubre, en invierno la ciudad está prácticamente cerrada y el transporte completamente interrumpido por las tormentas de nieve.